
domingo 3 de febrero de 2008
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Él en su mesa, yo en mi sofá
Isaías Garde
Viejo instante
1
¿qué no diste por ser
-¿nadar
ahogarte?- alma entre
almas?
¿diste
las monedas
de oro del
sueño
la última avaricia?
El flashback es profundo es /agobiante
es breve
el momento que fuiste
que seguiste siendo
después de todo
la voz
en esta noche del espejo
desfigurada
3
en la descarga del viejo instante
viste a la ciega respirar el ocaso /asfixiado de plaza Alberti
fantasma en tu lugar
y demonio
cansado
que fuma
4
desaparecías
en los lugares de emergencia de la /casa él se
sentaba a esperarte
fumaba
5
último envío (una pequeña historia /-hay-)
desea mi muerte
la muerte de algo la muerte
de esto
que yace
largo a largo -verdad
mentira verdad verdad- en cada /amanecer
de su lecho
6
no es el adiós -muchachos-
jamás ahora en la sonata del /cuarteto viscoso de cuerdas que
perturba la sonrisa desprevenida /del turista
es la descarga de un viejo instante
sal que saló la sal (perfumados
vivos y muertos)
jardín
en el vaivén
rojizo de todo
el aire
7
(shedding) off Gioconda
come del pan de mi
mejor dolor
bebe la vieja
sangre nueva de mi intoxicación
nutre
la señera
sonrisa con que
bendecirá al siguiente
muchacho
de un verano en ruinas
8
El perfume cansado y el nombre /mágico. El perfume del nombre.
en la respiración
de los soles
primitivos
burbuja azabache el soplo
tramado por los vértices de tu cuerpo
-piel, sé hacha,
expiemos
la suite para violín desnudo, aquélla-
Ante vos
siempre fracaso
Soy un todo de inútiles contundencias
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