plano de la casa de Samsa,

plano de la casa de Gregor Samsa, por Nabokov

lunes, 13 de junio de 2011

de un Diario sin data-

Lunes-Miro el reloj, 6 a.m.: asombro; casi tres días sin consultarlo. Medito en ello, y apunto;
como en la cuna: la luz y los esfínteres, los ruidos y la música; sueño-vigilia, trasiego de sus contenidos, en libre vaivén, ubicuos.

2 comentarios:

ana dijo...

ese primer paraíso circular, antes de la aparición del reloj y sus coordenadas
beso
anamaría

karmen blázquez dijo...

Por desgracia, querida Anamaría,la maquinaria del reloj no se ajusta a nuestro "reloj" biológico; nos resulta extraño vivir sin reloj, en las ciudades esto es imposible, pero antes era la luz, el canto del gallo, el maullido del gato, el zumbido de los insectos, lo que marcaba las tareas de los hombres
abrazo
k