plano de la casa de Samsa,

plano de la casa de Gregor Samsa, por Nabokov

lunes, 22 de marzo de 2010

de Malone muere(Malone meurt)-Samuel BECKETT

He perdido mi bastón. He aquí el hecho más sobresaliente, de la jornada, pues ya es de día otra vez. La cama no se ha movido. He debido escoger mal mi punto de apoyo, en la oscuridad. Todo permanece igual, Arquímedes tenía razón. El bastón, al resbalar, me hubiera sacado de la cama si yo no lo hubiera soltado. Mejor hubiera sido naturalmente renunciar a la cama que perder mi bastón. Pero no tuve tiempo para reflexionar. El miedo de caer hace cometer locuras semejantes. Es un desastre. Revivirlo, reflexionar sobre ello y sacar conclusiones, es sin duda lo mejor que puedo hacer ahora. Así el hombre se distingue de los primates y va, de descubrimiento en descubrimiento, cada vez más arriba, hacia la luz. Me doy cuenta ahora, cuando ya no lo tengo, de lo que era mi bastón y de lo que representaba para mí. Y de ahí me remonto, penosamente, a una comprensión del Bastón, despojado de todos sus accidentes, insospechada hasta ahora. De ahí, de repente, mi conciencia notablemente ampliada. De modo que no estoy lejos de ver, en la auténtica catástrofe que acaba de destrozarme, un mal para bien. Es consolador. Catástrofe también en el sentido antiguo*, sin duda. Permanecer frío como el mármol debajo de la lava, ahí es donde se ve de qué madera se está hecho. Saber poder hacerlo mejor, hasta sentirse otro, la próxima vez, y que no hay próxima vez, y que es una suerte que no la haya, he aquí con qué satisfacerse durante un momento. Creí sacar el máximo de esta especie de cabeza de lobo, como el mono, al rascarse, de la llave que abre su jaula. Por otra parte es lo mejor que se puede hacer. Porque ahora comprendo que manejando mi bastón de manera inteligente habría podido sacarme de la cama y quizá volver a meterme en ella, cuando me hubiera cansado de arrastrarme y de rodaar por el suelo o por la escalera. Eso hubiera dado un toque de vairedad a mi descomposición. ¿Cómo no lo pensé? Es cierrto que no deseaba abandonar la cama. Pero ¿puede el sabio no desear una cosa cuya posibilidad ni siquiera concibe? No lo entiendo. El sabio quizá no. Pero ¿y yo? De nuevo es de día, lo que aquí se toma por tal. He debido de dormir tras una breve crisis de desaliento, commo no la tuve desde hace mucho. Pues por qué desalentarme, se salvó un ladrón, es un buen porcentaje. Veo el bastón en el suelo, cerca de la cama. Es decir, veo sólo una parte, como de todo lo que se ve. Es como si se hallara en el Ecuador. No, no del todo, pues quizá encuentre el medio de recuperarlo, tan ingenioso soy. No todo está perdido irremisiblemente. Entre tanto nada me pertenece, según mi definición, si no recuerdo mal, salvo mi cuaderno, mi mina y el lápiz francés, suponiendo que realmente exista. Hice bien al interrumpir mi inventario, estuve inspirado. Me siento menos débil, quizá me hayan alimentado mientras dormía. También veo el bacín, el que no está lleno, ya no podré alcanzarlo. Sin duda me veré obligado ao hacerlo en la cama, como cuando era bebé. Al menos no me regañarán. Ya he hablado bastante de mí. Diríase que me alivia estar sin bastón. Tengo una idea para intentar recuperarlo. Acabo de pensar algo. ¿Y si su propósito al privarme de sopa fuese el de ayudarme a morir?Juzgamos demasiado a la ligera a la gente. Pero en tal caso, ¡por qué alimentarme mientras duermo? Pero no es seguro. ¿Pero si quisieran ayudarme no sería más inteligente darme sopa envenenada? Quizá teman la autopsia. Son gente previsora, se nota. Esto me recuerda que tenía entre mis pertenencias un frasquito sin etiqueta con algunos comprimidos dentro. ¿Laxantes? ¿Sedantes? Ya no recuerdo. Pedirles tranquilidad y no obtener más que una diarrea resultaría cargante. Por lo demás la cuestión no se plantea. Y estoy tranquilo, no mucho, me falta todavía un poco de tranquilidad. Y después, basta de hablar de mí. Voy a ver si sirve mi idea para recuperar el bastón. Lo cierto es que debo estar muy débil. Si sirve de algo intentaré salir de la cama, para empezar. Si no, no sé qué haré. Ver qué ha sido de Macmann quizá. Siempre dispongo de este recurso. ¿Por qué esta necesidad de actividad? Me pongo nervioso.
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de Malone muere-Samuel BECKETT-trad.Ana Mª Moix para edit. Alianza-Lumen

* Nota de la transcriptora:Catástrofe:Etimología: Catástrofe es la última parte de un poema dramático, con el desenlace, de modo especial cuando es doloroso. Del latín catastrophe, y este del griego katastrophé (καταστροφή), del verbo griego katastréphein (καταστρέφειν) ‘abatir’, ‘destruir’; prefijo kata (hacia abajo)y strophe(voltear). Los griegos no lo usaban para referirse a los desastres naturales.

4 comentarios:

tomas rivero dijo...

Amiga Kar, cero comentarios. Con lo hermoso que es Samuel. Hermoso cuando dice: Quisiera que mi amor muriese/ y que lloviera sobre las calles por las que paseo/ llorando por aquella que me creyó amar.

Tomás Rivero

karmen blázquez dijo...

Sí, Tomás, es hermoso y óseo Samuel, como sus versos que recuerdas, gracias por detenerte y hablar
k

saroide dijo...

Este libro me marcó en su momento, ahora recuerdo por qué.

karmen blázquez dijo...

Gracias Saroide, y celebro tu recordar, de esos "no sabemos por qué" se hace la vida y se deshace, tantas veces
Un cordial saludo
k