Sé que la muerte vendrá como un sonido que hará síncronos entre sí a todos los demás. Hay circunvoluciones que parecen no tener actividad, pero algo hacen; la naturaleza tiene en ciernes todo lo que necesita: lo que está, o estuvo, es o fue. Mas a veces el vestigio puede ser rehabilitado, y quizá la muerte sea la recuperación de aquél, de la primera vibración sonora que se mantuvo y se duplicó en la exacta tesitura, puesto que lo último que oyó Gregorio Samsa fue la tercera campanada de una madrugada de primavera. Eso lo tengo por cierto.
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C.Blázquez (de Las paredes hablan)Publicado en Factor serpiente el 30 de dicbre.2007