plano de la casa de Samsa,

plano de la casa de Gregor Samsa, por Nabokov

lunes, 31 de diciembre de 2007

de ARDEN LAS PÉRDIDAS-ANTONIO GAMONEDA

TENGO frío bajo un arco que separa la existencia y la luz,

que separa cuanto he olvidado

y la última luz

***

UNA pasión fría endurece mis lágrimas.

Pesan las piedras en mis ojos: alguien

me destruye o me ama.

***

PUSE mis manos en un rostro y las retiré heridas por el amor.
Ahora,

el olvido acaricia mis manos.

***

LAS uñas de animales inexistentes arrancan nuestros ojos en los
sueños.

Así es la noche.

***

HASTA los signos vienen

las sombras torturadas.


Pienso en el día en que los caballos aprendieron a llorar.

***

QUIZÁ el silencio dura más allá de sí mismo y la existencia es
sólo un grito negro, un alarido ante la eternidad.

El error pesa en nuestros párpados.

***

YA

no hay más pasión que la indiferencia. Sé

que el destino se opone a la eternidad. No hay pues

destino ni eternidad.

Sin embargo,

alguien gime en la habitación. Aún

la desaparición no es perfecta.


No

cesa la ebriedad, no viene

la lucidez sin esperanza.

sábado, 29 de diciembre de 2007

Rueda dentada-C.Blázquez

Desde el mundo a mi cuerpo
hay una rueda dentada
Entre mi cuerpo y el mundo
una rueda mellada
sin aristas
roma y al alza crece
como las ruinas

Entre mi cuerpo y la Verdad
se extiende un prado
En el prado hay un Tesoro
pero no está enterrado
Mi tesoro está lleno de Tierra
de escombros de la Tierra

A las ruinas convoco
Oh venideras
a crecer
en este montón de escombros

Vení
Vení con tus ruinas.
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C.Blázquez (de A la sombra del sol)

viernes, 28 de diciembre de 2007

LA PLEGARIA-ANTONIO GAMONEDA-

LA PLEGARIA conduce a las tiendas del cáñamo, a los lugares donde el vino se alza en reparación. Más allá, fresco en la oscuridad, comienza el vuelo de los grandes cuchillos: grasa y fulgor sobre los mostradores sangrientos. Bellos son los cadaveres azules. Escuchamos hierros y respiramos el olor a sal de peces endurecidos entre espejos, y la sombra es verde delante de nuestros pasos hasta el lugar donde la leche descansa bajo sudarios transparentes. Utilidad de la muerte; frialdad de los animales sacrificados en los patios distantes; sábado bajo los tímpanos industriales. (de Lápidas, 1977-1986)




Carnicería en Quezón, Filipinas,

miércoles, 26 de diciembre de 2007

ANTONIO GAMONEDA- LA BELLEZA-de Sublevación inmóvil

LA BELLEZA
no proporciona dulces sueños; cunde
en el insomnio azul del hielo
y en la materia del relámpago.

En cales vivas, en
láminas abrasadas,
gira sin descanso; su
perfección es el vértigo.

La belleza no es
un lugar donde van
a parar los cobardes.

Viva en su luz
mi pensamiento. Quiero
morir en libertad.

ANTONIO GAMONEDA-de Sublevación inmóvil

CANTIDADES de tiempo
sitúan cantidades
de sonido. Escucho
más allá de la muerte.

La música se alza
de un pozo de silencio,
es labranza del aire
en tímpanos de fuego

y ha entrado en mí. Ahora es
música mi pensamiento.

YouTube - For childrens volume1 - Bartok-N°=21

YouTube - For childrens volume1 - Bartok-N°=21

GAMONEDA-BARTOK




ANTONIO GAMONEDA, de Sublevación inmóvil

DE LA quietud, un pájaro,
a impulso de su canto,
pensativo se alza.

Y, de pronto,
ya no hay pájaro: lluvia
cristal vivo, hacia arriba
crece.
Alguien tiende
su mano silenciosa,

alguien está diciendo
adiós, adiós sin palabras.


(For Children, Bela Bartok)

PALABRA TRIGÉMINA-C.Blázquez

P A L A B R A T R I G É M I N A


Desde la Noche baja toda la piel del Cielo

Todo el dolor de un tímpano que estalla desmesurado

enternecido en astros como vitrinas

donde vibran las lenguas

que guardan el silencio.


De la Aurora su hora leve

de borde evanescente al que me asomo

donde me agarro con las manos

como al punto en que se apoya la palanca

para mover el mundo.


El Tiempo se adelgaza como filo de espada

largo es su recorrido por las pérdidas.


A mi lado la vela

que dura más de lo esperado

Mis sombras como estrofas

empujadas

por la llama

en las paredes

Luz lateral que alumbra

el túnel de la lágrima que arde


De la Palabra el atlas

el ala que se tensa

en abrazo que siembra

que me alma

me abre y me lanza ya brasa

con el gesto del ascua que la lluvia sorprende


¡Oh Palabra Trigémina¡


Casi caí

de gozo y me sobró la vida.


Soy de esa Palabra aliento pervivido

Voz arrodillada

Fragancia del sonido poderoso


Énfasis del hervor del Gérmen

Potencia primordial se embriona

en lo decible

En el silencio la vacuola se colma

La carne perentoria no se incluye

ni los huesos que emulan las estatuas

Denso celaje se troquela en los ojos cerrados

que a su latir concurren y dan fe

Extramuros: concupiscencias ídolos

de verga baluarte reclaman ofrendas


Por la Noche Adentro: No es sueño

No es cruz de Calvario ni aspa en mapa del tesoro

Es vórtice que atrapa los destinos, los participa en sí en un linaje sólo

Por Dentro en la Noche

la Belleza vivífica

quiescente a su pesar

espera a quien la busca y roza con un pistilo de azafrán

Y se vierte por Dentro

en la Noche

Suave

Se posa

lama abisal


pingüe

balsámica

crescendo

Se perpetúa.


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C.Blázquez (de Palabra Trigémina)

martes, 25 de diciembre de 2007

CROMLECH, cum Cordi ,ando


CON LA LENTITUD y eficacia de una puesta de sol

doy sepultura y sombra a los atrases

Incólumes se re-presente-an


Hoy el cielo desconoce presagios

Aprovecho la usura fatigada de los dioses

Mitigo la razón y contemplo

Mi corazón en esfacelos

palpitante cromlech

Dejado a su tronar, será irreconocible.

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Carmen Blázquez ( de Proceso)

domingo, 23 de diciembre de 2007

RESPLANDOR-C.Blázquez/LACRIMOSA


Lacrimosa - Lichtgestalt
(Video, Criatura de luz)



"¿Qué es aquello que reluce
encima del campanar?
¿Es estrella o es lucero
o es la Virgen del Pilar?
(Anónimo popular)
::::::::::::::::::::::::::::::


Vamos, porque todo resplandor
es forma trans que fixia
Implacable alarde
a nuestro anhelo

Nuestro el anhelo es
y afín pues cerbatana
esbelta y cabellera
duermen en la misma boca.
Y tantos lazos
tantos
nuestros abrazos.

De la fiebre cuartana
lacustre sangre pulida
la blancura
de La
Pedro
que es de La
tu blancura
la roca
Pedro ¿dónde están las llaves?
En el fondo del mar
mata rile rile ron
para la reina de un mar

Pero hay otros mares
con sus sonares
no escritos
intranscritos en voces perseculorum
en voces persigamos al cielo
"¡tíiiiranos algo, cieeeelo¡"
o "¡tíiiiranos túuuuu, el cielo¡"

Que nos caiga el resplandor
o subiremos a por él
con las más suaves membranas
con los pseudópodos
de nuestras invisibles membranas
porque todo el resplandor
es nuestro es,
y antes del verbo
La boca
negra es.
::::::::::::::::::::::::::::::::::::::
C.Blázquez (de Líticas autointuiciones)



sábado, 22 de diciembre de 2007

LOLE Y MANUEL CON LA MADRE QUE PARIÓ A LA LOLE


YouTube - LOLE Y MANUEL CON TODA SU FAMILIA (CANTA LA NEGRA)

La que canta, La Negra, es la madre de Lole, la que lleva un mantón añil, la misma cara y su mismo arte,
Santa la Leche que mamaron
Leche de Ballena, leche jonda, hundida, salada,
que de la interjección brotan las olas y se rompen los montes
de los ay, de los ole
La Lole, La Negra:
La Tierra, des-enterrándose.

de Carmen Blázquez, A La Negra y a su Lole,


viernes, 21 de diciembre de 2007

- Canto de las Ballenas-Merde pour la poésie-


YouTube - Canto de las Ballenas

Mierda para la palabra, mierda para todo lo que hace que el sonido, se convierta en palabra, el sonido ha de sonar, hace su efecto, mierda para el idioma, para el lenguaje que desnutre el Espíritu, el Espíritu no habla, el Espíritu suena, vibra,
Del sonido al Espíritu, del sonido al Espíritu, por el sonido al TodoDentro, sin idiomas, sin verbos, sin sujetos, sin géneros, sin cualidades calificativas o descalificativas, sin cuantos, ni tantos, sin más, sin menos, sin antes ni después, sin lugar, mierda para el que habla, mierda para todos los que hablamos. Sólo está el Verbo y ese Verbo es Vibrar.

miércoles, 19 de diciembre de 2007

Goethe y el Ginkgo Biloba

Paseando por el centro de A Coruña, en Cuatro Caminos, nos encontramos a este árbol con hojas de amarillo intenso. Se trata del Ginkgo biloba que está mudando las hojas, una especie muy especial porque:
  • Es un fósil viviente y único árbol del mundo sin pariente vivos.
  • Puede llegar a vivir mil años, incluso se han encontrado ejemplares con 2500 años.
  • Es originario de China pero se ha adaptado al clima y jardines de muchos lugares del mundo.
  • Se utiliza en la medicina tradicional china y en la herbolaría y medicina modernas.
  • Es el árbol portador de la esperanza porque resistió la explosión nuclear de Hiroshima.



Goethe envió a Marianne von Willemer una hoja de Ginkgo y el 15 de septiembre de 1815 en el Gerbermühle en Frankfurt (Alemania) él leyó su borrador del poema a ella y a sus amigos.
El 23 de septiembre de 1815 él vio a Marianna por última vez. Entonces le mostró el árbol Ginkgo en el jardín del castillo de Heidelberg desde cuyo árbol tomó las dos hojas pegadas por él en el poema. El árbol ya no existe más. Después escribió el poema mostrado más arriba y lo envó a Marianne el 27 de septiembre de 1815.
Así la fecha '15.9.1815' se refiere tan sólo a su reunión en el Gerbermühle.
El poema fue publicado en su obra 'West-östlichen Divan' (Libro 'Suleika'), publicado primeramente en 1819. Suleika es Marianne von Willemer. En su obra Goethe cambió Ginkgo en Gingo for razones literarias (East ->West?).


Las hojas de este árbol, que del Oriente
a mi jardín venido, lo adorna ahora,
un arcano sentido tienen, que al sabio
de reflexión le brindan materia obvia.

¿Será este árbol extraño algún ser vivo
que un día en dos mitades se dividiera?
¿O dos seres que tanto se comprendieron,
que fundirse en un solo ser decidieran?

La clave de este enigma tan inquietante
Yo dentro de mí mismo creo haberla hallado:
¿no adivinas tú mismo, por mis canciones,
que soy sencillo y doble como este árbol?
Dieses Baums Blatt, der von Osten
Meinem Garten anvertraut,
Gibt geheimen Sinn zu kosten,
Wie's den Wissenden erbaut.

Ist es ein lebendig Wesen,
Das sich in sich selbst getrennt?
Sind es zwei, die sich erlesen,
Dasz man sie als Eines kennt?

Solche Frage zu erwidern,
Fand ich wohl den rechten Sinn:
Fühlst du nicht an meinen Liedern,
Dasz ich Eins und doppelt bin?

19 y 20 de diciembre de 1910-Diarios de F.KAFKA


19 de diciembre. He empezado a trabajar en la oficina. Tarde en casa de Max.

He leído un poco los diarios de Goethe. La lejanía mantiene a esta vida en la serenidad; estos diarios la incendian. La claridad de todos los acontecimientos la hace misteriosa, del mismo modo que la verja de un parque proporciona reposo a la vista cuando ésta contempla vastas extensiones de césped, y nos inspira sin embargo un respeto no legítimo.

Ahora mismo viene a visitarnos por primera vez mi hermana casada.


20 de diciembre. ¿Con qué voy a perdonarme la observación de ayer sobre Goethe (que es casi tan falsa como el sentimiento descrito por ella, puesto que el verdadero fue desalojado por la llegada de mi hermana)? Con nada. ¿Con qué voy a perdonarme que hoy no haya escrito nada todavía? Con nada. Sobre todo porque mi disposición no es hoy la peor. Tengo continuamente una llamada en el oído: «¡Ojalá vinieras, invisible sentencia!»

Para que estos pasajes falsos, que no quieren dejar la historia a ningún precio, acaben por dejarme en paz, escribo dos aquí:

«Su respiración era ruidosa como suspiros en un sueño en el que la desdicha es más soportable que en nuestro mundo, de suerte que la simple respiración es ya bastante equivalente al suspiro.»

«Ahora lo domino con libertad, como se domina un pequeño juego de paciencia, del que uno se dice: ¿qué importa que no pueda introducir las bolitas en sus agujeros, si todo ello me pertenece, el cristal, la montura, las bolitas y todo lo demás? Puedo meterme tranquilamente todo el arte en el bolsillo.»

Los hilos no se ven, la araña sí




Juan Carlos I de Borbón con Muhammar El Gadafi
en el Palacio Real de Madrid,18 diciembre 2007


Contra la Monarquía: una crítica que quema
http://www.rebelion .org/noticia. php?id=60712

Jaume Asens Diagonal

Siempre será preferible la quema de símbolos del poder a que el propio poder acabe abrasando espacios de crítica a los que no es posible renunciar.

La desmedida reacción penal ante la sátira de El Jueves sobre la familia real comportó un esperpéntico retroceso a los años de la Transición. A los tiempos sombríos del Papus y de la censura. Esta vez, sin embargo, al conocerse la noticia de la requisa, los ejemplares de la revista volaron de los quioscos. Miles de internautas colgaron en la red la viñeta de la discordia. En el mundo de la comunicación global, el secuestro contribuyó a lo contrario de lo que pretendía: dar publicidad a la burla y asegurar su reproducción. Pero el efecto contagio no se detuvo allí.

De los periódicos y la red, la protesta pasó a la calle. El último episodio de estas reacciones fueron las diferentes manifestaciones en las que se quemaron fotos del rey. Llegados a este punto, el debate pasó a exceder la discusión sobre el peor o mejor gusto de unas caricaturas: ¿hasta dónde debería llegar, en un sistema que se pretende democrático, la crítica a las instituciones y símbolos públicos?

Príncipes o Mahoma

Si las chanzas en cuestión se hubieran producido en otro continente, la respuesta habría sido seguramente más clara. Con frecuencia, el espíritu crítico se rebela cuando algún poder foráneo pone cortapisas a la disidencia religiosa o política. Pero desaparece cuando las diatribas ofenden las propias creencias. No pocos intelectuales y políticos españoles desenfundaron a Voltaire ante la protesta de grupos musulmanes contra una viñeta que se burlaba de sus emblemas religiosos. ¿Por qué mofarse de Mahoma es un ejercicio de libertad de expresión y un delito burlarse de los príncipes de Asturias?

Los defensores de la actuación penal frente a los humoristas invocaron la “dignidad” de los miembros de la familia real y recordaron que la libertad de expresión no incluye el derecho al
insulto. No obstante, no puede tratarse igual un “insulto” o ataque al “honor” a los miembros de una institución pública que a un ciudadano de a pie. Sobre todo si esa institución, como ocurre con la Monarquía española, carece prácticamente de responsabilidad política y jurídica.

En otras monarquías parlamentarias, la protección de la Corona suele ser más “inteligente”, lo que incluye un amplio margen para la crítica de la institución. En Inglaterra, por ejemplo, las
caricaturas a la familia real se remontan a tiempos previctorianos y resultan usuales en la prensa amarilla. En otros países monárquicos como Suecia, Dinamarca, Holanda o Noruega existe análoga tolerancia. En el caso español, en cambio, el respeto a una institución terrenal como la Monarquía es casi el mismo que se profesa hacia una figura considerada sagrada, como la de Mahoma, en los países islámicos.

“Respetable”

El celoso blindaje de la Monarquía en el sistema español explica, asimismo, la persistencia de la crítica republicana. En Cataluña, por ejemplo, las manifestaciones antiborbónicas no son cosa nueva. Ya en 1868, durante la llamada revolución gloriosa, un grupo de partidarios liberales arrojaron desde el balcón del Ayuntamiento de Barcelona un retrato roto de la reina Isabel II. Este tipo de manifestaciones, con mayor o menor alcance, se han repetido hasta nuestros días.

En realidad, podría decirse que, como mínimo desde la revolución francesa, los símbolos del poder, político o religioso, siempre han sido satirizados o ridiculizados. Aquí y en cualquier parte del mundo. Ya sea desde la soledad del sótano de una imprenta o entre el gentío de un festejo popular, como muestran las fallas valencianas o los carnavales gaditanos. Tales actos de ofensa callejera se inscriben en una vieja tradición de teatralizació n de desavenencias o desafectaciones ciudadanas frente a símbolos de poder que se consideran -justa o injustamente- arbitrarios. Quizá por eso suelen tener una mayor carga vindicativa que la simple sátira de papel, y suscitan mayor desasosiego en ciertos sectores políticos e intelectuales ‘respetables’. No obstante, una sociedad democrática debería ser capaz de verlos, no tanto como ataques al orden público, sino como un sano ejercicio de libertad ideológica y de catarsis ciudadana.

Difícil encaje

Muchos de los que se indignaron ante la condena por el “ultraje al rey” del periodista Ali Lmrabet en Marruecos, ahora aplauden, o cuando menos guardan silencio, ante la petición fiscal de cárcel para el joven de Girona y para quienes, como él, se han autoinculpado en la quema de símbolos monárquicos. No faltará quien sostenga que la diferencia reside en que “allí no hay democracia pero aquí sí”. No obstante, es precisamente cuando la crítica ‘quema’, y no cuando se
adapta a los cánones establecidos de lo ‘admitido’, cuando se ponen a prueba las credenciales democráticas de un ordenamiento jurídico. En Estados Unidos, la jurisprudencia que sitúa las quemas de banderas y otros símbolos públicos bajo el amparo de la Primera Enmienda se basa
en un razonamiento de este tipo.

No es esto lo que está ocurriendo en el caso español. Entre otras razones, porque muchas de estas críticas podrían subsumirse en alguno de los delitos contra la corona contemplados por el Código Penal. Esta previsión, junto a muchas otras que garantizan a la Monarquía un estatuto de privilegio e impunidad, se presta a aplicaciones de difícil encaje en un régimen que garantiza el pluralismo político, indisolublemente unido a la libertad ideológica.

Abrasando

A casi un siglo de la persecución de Valle Inclán por sus ácratas invectivas contra la Corona, o de la condena a prisión de Unamuno por “ultraje al rey”, la mitificación de la Monarquía como símbolo intocable de la Transición sigue siendo fuente de tabúes y un obstáculo a la libre discusión pública. La crítica frontal de este mito, por tanto, no puede considerarse un gesto extremista, como pretenden tanto la oposición como el propio Gobierno. Es una condición indispensable para asegurar la vigencia de principios republicano- democráticos elementales: desde la publicidad y revocabilidad de los actos de poder hasta la periodicidad de las funciones. Mientras tanto, siempre será preferible la quema de símbolos del poder a que el propio poder acabe abrasando espacios de crítica a los que no es posible renunciar.

* Jaume Asens es profesor de Derecho Constitucional de la Universidad de Barcelona



lunes, 17 de diciembre de 2007

Fotos de Agustí Centelles

Barricada de caballos muertos en la calle Diputación, Barcelona, 19 de julio 1936, guardias de asalto del ejército repúblicano



Frente de Teruel, 1938


Siemens, 1969


Votantes en la Calle Caspe,Barcelona, 1936,16 de febrero


Campo de concentración de Bram, Francia, 1939

AGUSTÍN CENTELLES-exposición

EXPOSICIÓN
Centelles. Las vidas de un fotógrafo. 1909-1985
Del 23 de octubre de 2007 al 6 de enero de 2008
Centro Cultural Conde Duque (Salas Pedro de Ribera, Juan de Villanueva y Juan Gris)

C/ Conde Duque, 11

28015 MADRID


Agustí Centelles Ossó (Grau de València, 1909 - Barcelona, 1985)
Su grado de compromiso con la Segunda República le valió el exilio a principios de 1939. Agustí pasó la frontera a pie cargado con sus cámaras y una maleta llena de negativos de su archivo personal. Fue detenido en el campo de Argelers y luego trasladado al campo de Bram.
En septiembre de 1939 pudo salir del campo de Bram para ir a trabajar a un estudio fotográfico de Carcasona. Tres años más tarde entró a colaborar con los grupos de resistencia organizados por españoles republicanos en torno al Grupo de Trabajadores Extranjeros 422. En el sótano de su estudio instaló un laboratorio clandestino sin que lo supiera su patrón.

En primavera de 1944, cuando la Gestapo hizo una gran razia y deportó a algunos miembros del GTE, Centelles resgresó a Barcelona a escondidas, atravesando a pie los Pirineos. Con su mujer y su hijo y debido a su situación de clandestinidad, se trasladó a Reus, donde vivieron durante tres años en casa de unos familiares.

jueves, 13 de diciembre de 2007

Tejado portátil-C.Blázquez/Dibujo de Miguel Sánchez

Imagen: Miguel Sánchez, El misterio trino de la generatriz zurda


Iba la tarde caminando sóla, pero su luz era ecuménica,expansiva e infiltrada en todas las fachadas, y táctil como un tirón de pelo para que girara la cabeza por aquí y por allá, mas yo no lo hacía,y lamento ahora ese desperdicio de instantes, de planos desperfectos abrumadoramente cálidos. Yo seguía pensando en el mensaje, mandato casi, recibido la noche anterior, espesa fue la noche.
¿Por qué tenía que empezar a hacer una casa por el tejado, por qué se me tenía que hacer pensar en eso? Qué así basta, que así con un tejado se recorre el mundo, que fuera muros, fuera las ventanas, fuera las puertas, con un tejado basta. Y, sí, oía a las palomas celebrar esa idea, pero yo pedía unas alas, por lo menos unas alas, incluso a cambio de mis manos, con las alas puedo sujetar el tejado, pero no se me daban instrucciones, sólo que me sentara a escribir como hacer una casa empezando por el tejado, viendo las ventajas que supone que los paramentos se dejen para el final si es que place el ámbito delimitado bajo el techo, si place se toma tierra, literalmente se toma la tierra y se excavan los cimientos, se afirma la estructura, y se hace inmueble.
Tan mueble yo, ese método era idóneo para mí. Había llegado a imaginar un tejado plegable, casi de bolsillo (cabría seguro en el marsupio de un canguro adulto),a pesar de tener muy presente el cuento de los tres cerditos,con dos puerquitos disolutos devorados por el lobo, lo dí por bueno y útil; en esto que llego a la calle Maldonado donde varias ambulancias y coches de bomberos y policía apenas dejaban atravesar. Una barrendera fumaba nerviosa y relataba que unos albañiles habían caído al suelo. Me alejé sin la tarde, ahí se acabó la tarde, sin tejado, sin tuétano, pisando cada baldosa con fruición, ampliándola como si la viera con microscopio electrónico, tal y como la verían,cada uno a la suya, los que se habían estrellado contra ellas. Ahora voy a empezar el primer capítulo del método para construir una casa empezando por el tejado. Como dije está pergeñado el techo plegable, y con él abierto sobre mí, sigo danzando, haciendo pruebas de su liviandad,de su eficacia; no es un paraguas ni algo parecido, porque con las alas no se puede sujetar un paraguas, sino que es otra necesidad la que le dará su forma, ya se sabe que los tejados están en función del clima de la zona, y es precisamente la multitud de zonas para lo que deben servir, entre otros aspectos, su dificultad. La forma variará, mas lo que cubren variará más aún, y esa es la máyor dificultad que puede encomendarse a un techo. (Continuará, confinará)

miércoles, 12 de diciembre de 2007

Fragm. de Las galaxias descubiertas.Luis F.Blázquez

Las Galaxias Descubiertas

(una sinfonietta cósmica para camerata inexistente, en cuatro movimientos cien por cien dodecafónicos)


I. Obertura-pupurrí.

1.

Cubrimos las galaxias

con la frialdad de nuestras

constelaciones, con perenne

armonía y excelso tributo,

dando pésame al deudo

y rizoma al músculo.

2.

Reinar en solitario sobre las redes perpetuas

puede el sacerdote oculto

y entre los nudos de las galerías,

entre los arcos de los pasadizos,

atisbar ciencia experta de la monísima estirpe,

oh Crisóbulo el ciego,

mírame, aunque no veas,

porque sé que observas

el vendaval de la faldita

por encima del culito polimorfo,

poligonal, bien prieto, hecho ansí culaco.

3.

Traerán los hipnosapos

el cáliz de los torreones

en mitad de la verbena,

en mitad de donde duele.

Mitríades, rey del Ponto,

ahora genuflexo, refunfuña.

4.

Memorial de las lenguas

con muchas manos,

casi todas guardadas

esgrimiendo estilete

o pistola de tahúr,

igual de minúscula

que la de la espía empuñada

o de la dama feroz.

Memorial de las lenguas,

interludios del diván,

epopeyas sacramentales,

la diferencia no estriba en lo dicho,

tampoco en la hipóstasis,

o en lo hipotético, sino en la mente micrófona,

qué buscaba qué

con su delito de imprudencia

sino la prudencia propia

que se llama astucia, inteligencia

bastardilla que rezuma envidiosa

la espuma de su tonto albedrío.

Esta vez, San Pancracio a nadie

tendrá que repartir los perejiles,

ni los espolones del portugués.

5.

Huellas dactilares

en la comisura del cuerpo,

arrastrada presencia

de lo devoto del alma

hacia lo que no es su estirpe.

6.

El amor del forense:

mirada obscena sobre sí misma

en el acto de repartir justicia

a la muerte de los demás,

ese intermedio entre morirse y dejar de ser

lo poco que había de cada cual, antesala

del reposo absoluto, de la última fiesta,

del postrero calor, crematorio,

ya no oxidante, acaso de la lágrima única

(pena de vida entonces),

mirada que saja, hurga,

trepana, fracciona, extirpa

pero también lava, cose, peina,

adecenta, embalsama,

es la mirada amorosa de la madre

en los ojos de un galeno

que ya no tiene nombre, porque somos nosotros

el sujeto que recibe la autopsia,

somos la piel ante el gélido filo.

7.

Algarada de los graciosos,

un mercader ha llegado a los portales

con el teatro de los monasterios

y sus figuras sencillas de bronce

que juegan con el vacío de todos.

Un veloz intérprete de cornamusas

abre la procesión de los siderales.

Embisten los camaleones y el sátrapa

hace de la periferia

su reino por un día.

Los felices, ellos juntos, bordean

el perímetro que no saben trazar al galope.

Pero un sendero ha sido desbrozado

allí donde sólo cabía la mamposta.

La vieja ciudad renace

cuando el santo retorna a la celda.

8.

Liman los amantes serruchos,

a la par se dicen palabras de amor.

Al juntar la oreja en pared vecina

es frecuente oir a todos cantar

la misa en mozárabe y estarse repicando en minarete,

acudir al plato y a las tajadas no sin empellones,

nadar en aguas de escualos y guardar la ropa

en taquillas tuneadas con los subúfers a tope,

poniendo linternitas a la imagen de Dios

y cirios al alma del demonio, de sabrosos labios.

Hazaña de Visnú,

de múltiples brazos.

Unas veces, el tiempo hace felices,

otras no tanto,

pero la rueda sigue como apisonadora,

o hace de noria en el parque de atracciones

de la soledad.

Hay calma tras la pared del vecino.

Duermen o lloran en silencio.

Espero no saber por los gusanos si son muertos,

mas por ahora me dedico a lo mío

y acudo a Rachmaninoff

con mueca de sonrisa,

con dulce tristeza porque lo que fue

nunca pudo, pero fue,

victoria de Pirro, florecilla hegeliana.

9.

Qué novedad cabe en la cima de los miliardos,

en lo recóndito de la espiral en movimiento,

en un punto cualquiera de la superficie de los fractales,

si ya viajamos a lomos de un tigre repitiendo nietzsches,

con la historia en la posición de la guillotina

(aún dudando entre ser verdugo de paños menores

o la borbona de los picos pardos),

con la razón y sus arcabuces que son pifias

ante las espadas láser de los galácticos,

bendita vida si la novedad cabe en los nanofísicos,

arte por el arte, susurro bello que alienta

el mundo con el zureo de las palomas.

Traspasar la estrecha línea que separa

el rumor silencioso de la conversación

hablada hace del ave no símbolo pacífico

y sí rata voladora, de excremento ávido.

Ser discreto es ser funambulista.

Ser lector es lo mismo.

(El Wittgenstein del Tractaus

tenía un punto poético).

10.

Ocurrencias,

qué si no

es la poesía, sino

Ramón Gómez

de la Serna,

sino aforismo,

apotegma,

en un solo verso cabe la poesía toda,

no es el poema o la estrofa,

ni la canción o el género,

es un cierto sentido

de decir las cosas,

trascendiendo, hijo,

sabedlo todos,

trascendiendo todo

en todos los frentes,

una ofensiva general

sobre el mundo

donde somos nosotros siempre

espingarda chamuscada y lánguida trompetería.

Ocurrencias,

leve ala que despierta a dormidos

y narcotiza a los vigías,

soplo que amanece

porque a él, de consuno,

nos rendimos, como nos rendimos

al sentir escalofríos

con el hosana in excelsis

de una misa de Mozart.

lunes, 10 de diciembre de 2007

domingo, 9 de diciembre de 2007

Leona, te han vendido por ser bella, pero sabemos que existes


Guennol (pronunciado GWEN-ol) proviene del escocés Martin, dueños de la colección original

La "Leona Guennol", és una escultura mesopotámica de 5.000 años de antigüedad, la misma época y zona geográfica en la que se inventó la escritura cuneiforme y se construyeron las primeras ciudades de la humanidad.
Lugar del descubrimiento

La escultura fue hallada en 1930 cerca de Bagdad, Irak.

Características

Mide 8,25 centímetros de alto, esta tallada en piedra blanca caliza, le faltan la mitad de las piernas, que se cree que pudieron ser de plata u oro. El cuerpo de la leona está totalmente hiper-musculado, representando fortaleza y poder.

Historia

Se talló en la época del Imperio Elamita ([2.700 aC - 539 aC]) situado en el sud-oeste del actual Irán y fue adquirida en 1948 por el coleccionista británico Alastair Bradley Martin y su esposa.

Simbología

Se cree que representa a una diosa de culto por su forma antropomorfa y vigorosa. Se piensa que podría haber sido usada como un collar a modo de talismán.

Rana de cinco patas-en Muros-Pontevedra-Galicia-España


Los investigadores de la Estación de Hidrobioloxía "Encoro do Con" de la Universidad de Santiago de Compostela hacían una rutinaria toma de muestras en las aguas del concello de Muros, cuando cuál fue su sorpresa al encontrarse una rana que tenía más extremidades de lo normal. De hecho, el anfibio contaba con 5 patas y dos pies en la pata extra, algo nada común en estos animales.

Puede ser producto del mal uso de pesticidas, influencia de la radiación ultravioleta o por contacto con tóxicos

Aunque al parecer, este fenómeno ya es conocido en varios países, como por ejemplo en Estados Unidos. Allí hubo un gran incremento en las porcentajes de anfibios deformes en las poblaciones de varias especies de ranas.

Así, desde los años noventa, numerosos investigadores dedican su tiempo y recursos al estudio de esta problemática.

Al parecer, los especialistas apuntan que todo se debe al exceso de fertilizantes y al mal uso de pesticidas.

No en vano, estos productos pueden provocar por si mismos aparición de malformidades o bien pueden alterar los medios acuáticos en los que viven los anfibios.

Parásitos y metales pesados

Asimismo propician la expansión de determinados parásitos, responsables, en muchos casos, de que estos animales tengan problemas en el proceso de desarrollo de las extremidades.

Pero, los científicos no descartan otras hipótesis sobre este fenómeno, tales como la influencia de la radiación ultravioleta o los efectos de tóxicos causados por metales pesados.

La influencia de los daños físicos en las fases larvales también es otra posibilidad.

viernes, 7 de diciembre de 2007

Ajuar

Mi ajuar funerario:

Nueces partidas
Cáscaras de huevo
Pechos de ternera
Molinillo de café antiguo
Abundantes granos de café natural
Semillas de girasol tostadas
Cáscaras de cebolla rubia y morada
Trenza de cabello largo y negro azulado
Trenza de cabello largo y blanco
Varios dientes de ajo
Abundante cacao en polvo
Mi bolso de tafilete burdeos
Mi gabardina roja
Toda la ropa de leopardo
Pendientes,colgantes y libros regalados por mis hermanas
y por mi madre
La Parker y el reloj Citizen sumergible que me regaló mi padre
La primera Montblanc que me compré yo.
El libro que me regaló A.G.
Epílogo del llanto. Luis Blázquez
El libro quemado. I.Serra
La imagen surrealista. J.E.Cirlot
La pluma Aurora que me regaló J. C.
Las Montblanc que me regaló W.W.
El primer libro que me regaló W.W.
El osculario de W.W.
Los primeros dibujos de mis hijos
El primer poema de mi hijo R
El primer mechero y cenicero que me regaló C.A.
Los colgantes y pendientes regalados por C.C.
El primer grabado regalado por A. P.
El último retrato de Franz Kafka
El grabado de D. Quijote en la cueva de Montesinos, de M.A.
La acuarela regalada por A.B.C.
El gorro morado con flor y ribete de terciopelo que me tejió C.P.
La colcha hindú que me regaló su hijo M.A.P.
El cuaderno que me regaló C.P., con los siguientes textos copiados por mí, como epitafios in itinere

-Las hierbas me tienen ocupada. C.Blázquez

-Cuando llegamos a los átomos, sólo puede usarse el lenguaje como en poesía. Bohr

es una trampa volver de los inviernos
dejar el molde del cuerpo en la nieve
no poder ausucltar el pecho de la tierra
ni la ansiedad de los muertos. Graciela Wencelblat

Es preciso seguir confiando
en el cadáver que arrastra el río
aunque tenga pactado, hace tiempo,
el incendio de las orillas. C.D. Escudero

Hay infinitos mundo iguales y diferentes de este mundo nuestro. Lucrecio

Aquí crujieron
las maderas bajo su peso
bajo el peso
de pasar
una vez en la vida. Nahuel Alonso

Epílogo del llanto. Luis Blázquez

El libro quemado. I.Serra

La imagen surrealista. J.E.Cirlot



Piel, sé hacha. P.Damiano

Mi espíritu te sella las salidas. J.E.Cirlot

Un instante azul es sólo alma.G.Trakl

Tomar la llave azul
e ir al río
nadar en él
hasta tu rostro
no reflejar
el agua
sino la llave
perdida
por el arcoiris. Daniel Montoly

Si las hierbas no me tienen ocupada, acabaré el cuaderno.

Claros de cada luna



CLAROS de cada Luna en cada noche

son boca abajo vasos

que custodian luciferes del salmo

en las bocas abiertas por el bosque

para los besos.


C.Blázquez (de Cóndrulos)

Presentación de Sánchez Mejías en Nueva York, presentado por Lorca

Un texto lorquiano descubierto en Nueva York

La presentación de Sánchez Mejías1


Daniel Eisenberg


Florida State University

Cubierta





A pesar del auge de los estudios lorquianos en estos últimos años, apenas se ha vuelto a examinar su visita al nuevo mundo en 1929 y 1930, un año clave tanto para su vida como para su obra poética y dramática. Este hecho se explica en parte porque ya disponemos de dos estudios de esta visita, la conocida introducción de Ángel del Río2, y el libro menos conocido de John Crow3. Con el fin de establecer una cronología de su visita y de los poemas de su libro Poeta en Nueva York4, le hemos vuelto a seguir los pasos, a base de periódicos neoyorquinos y de archivos, tal como Marie Laffranque hizo con la visita de Lorca a Buenos Aires, y hemos confirmado lo que era una sospecha: que estos dos trabajos están basados en recuerdos, a veces borrosos, y todavía cabe una reexaminación rigurosa. Hemos encontrado, por ejemplo, que Lorca dio, camino de Nueva York, una conferencia en la Universidad de Londres, que sí acabó una clase de inglés en Columbia University, y que de los nueve meses y medio que estaba en los Estados Unidos, vivió en aquel célebre John Jay Hall sólo cuatro de ellos5.

El día 6 de febrero de 1930, a bordo del Ile de France, llegaron a Nueva York Ignacio Sánchez Mejías y La Argentinita6. Consta en la Romanic Review7 que el día 20 de febrero pronunció Sánchez Mejías una conferencia, «El pase de la muerte», en el Instituto de las Españas, donde hace sólo 10 días Lorca había dado una conferencia cuyo resultado directo fue la invitación de visitar a Cuba. A instancias de Federico de Onís, Lorca hizo la presentación de su amigo Sánchez Mejías, y en La Prensa8, encontramos unos días después un reportaje de la presentación de Lorca y de la conferencia de Sánchez Mejías, el cual les ofrecemos hoy. Comenzamos con la segunda parte, la conferencia de Sánchez Mejías.

Ignacio Sánchez Mejías lee sus cuartillas taurinas llenas de continuas y bellas sugerencias. Labor de siembra, dice, debe ser la del conferenciante, y esta fue fecunda en el cerebro de todos los que le escucharon.

Llegó, claro es, a afirmar la universalidad del toreo, este se esparce por la vida toda, saber torear es saber vivir. En este mundo todos toreamos y el que no torea embiste.

Ahora bien, dice, hay dos inmensos bandos, uno de toros y otro de toreros, y es por lo tanto la lucha por nuestra propia vida la que nos obliga a torear. El mismo público que no actúa, tiene también su turno. El público lo forman toros y toreros que están de vacaciones, pero que tienen su turno para bajar al ruedo.

Naturalmente, Sancho Panza es el único que no torea. En cambio, Don Quijote es la perfección suma de la tauromaquia, el mejor de los toreros españoles. Toda su fortuna la gana con los toros. Y dice: «Fijarse bien en esto, que es de una vital importancia a nuestro tema: La fortuna de Don Quijote la hizo toreando, lidiando el peligro, la muerte, la nada... Y triunfó del toro, de los toros, aun a costa de Sancho, su enemigo. Enemigo, porque era su estómago, porque las cornadas en el vientre son mortales de necesidad y Sancho no quiere morir nunca».

Y continúa así este genial simbolismo: «A Don Quijote le cogieron algunos toros; hubo uno que estuvo a punto de matarlo. El toro del norte. El terrible toro del norte. Pero Don Quijote no se deja matar fácilmente. Para eso tiene su arte, su tauromaquia. Sabe que cuando los toros son fuertes, poderosos, lo mejor es cambiarlos de terreno. Y como sabía torear, cuando vio que le comía el toro el terreno, lo cambia de tercio, es decir de medio, y más claramente de una mitad, de la mitad vieja del mundo a la otra mitad, a la nueva mitad del mundo. Eso sólo lo puede hacer el que es capaz de torear a todos los toros en todos los terrenos».

Hay toros -dice- que no quieren que se les toree, y embisten a la fiesta. Una embestida de esta índole fue la de Roma en tiempo de Felipe II. El papa tiró un hachazo a la tauromaquia y el rey Felipe, torero poco elástico que gustaba de torear en la sombra, se prestó al juego. Fue Fray Luis de León y los teólogos salmantinos quienes salieron a su defensa, y descubrieron una serie de beneficios insospechados en el arte de torear a pie y a caballo.

Una cosa hay que aclarar, dice Sánchez Mejías, ligada con la inutilidad del toro bravo. Se cree que el toro es obligado a embestir contra su voluntad, contra su inclinación. Que el toro que se lidia en las corridas es un toro que robamos a la agricultura porque su gusto sería trabajar, no embestir. Nada más falso. El toro bravo es una fiera como el león, como el tigre. No sirve para el trabajo, porque acomete y mata el hombre. Embiste por naturaleza y a su vez es inextinguible, porque tiene su sitio donde nacer y lo ceba la yerba que nace del suelo.

Esto es muy importante para la ignorancia extranjera sobre este asunto. El día que se sepa que el toro bravo es una fiera, que no sirve para nada, se hablará en tonos muy distintos de nuestras corridas de toros.

Cuando habla de la crueldad del espectáculo, comenta los «nuevos sentimentales» que son a la sensibilidad lo que el nuevo rico a la fortuna. La educación artística de una raza no se improvisa, es cuestión de siglos. Por eso España, país de ancestral sensibilidad artística, presencia las corridas de toros sin dar a la sangre más importancia de la que tiene. España, Roma y Grecia, cuando van a la plaza, al circo o al olimpo, enseñan en la puerta el certificado de educación artística.

Un milagro de gracia y de belleza llama al toreo. En todo milagro universal intencionado están latentes las tripas sangrantes de un caballo. «Para que pase por nuestra sensibilidad sin arañarla sólo es necesario que sea real, un verdadero milagro, es decir que su contenido estético tenga volumen suficiente para que la inteligencia no esté molestada por el instinto, por la infancia».

El sangriento milagro cristiano, por ser el más sangriento, es el que mayor volumen artístico presenta a la inteligencia. En todo milagro interviene el pueblo. El pueblo, prefiriendo la vida de Jesús a la de Barrabás, hizo el divino milagro del Gólgota. El pueblo hace también el milagro del toreo, «el pueblo que quiere ser, que quiere vivir, que quiere torear, que quiere hacer milagros, porque hemos quedado en que el toreo es un milagro, el milagro de la vida y de la muerte».

Cuando el torero muere, el pueblo recoge su cadáver y lo guarda hasta el día de la resurrección. Suceso este registrado por los poetas. Versos de Alberti a la muerte de Joselito.

Dice, por fin, que el entendimiento del toreo no tiene fórmulas ni reglas; nace y vive en el cerebro humano. Fervientes amantes del toreo han sido siempre los poetas, y a continuación lee un poema de García Lorca a la corrida de Ronda.

La Prensa, 3 de marzo de 1930, p. 4-5.

El «poema a la corrida de Ronda» con que acaba Sánchez Mejías su conferencia se halla en Mariana Pineda; es el poema que Lorca entregó a José María de Cossío para incluir en su antología de poesía de tema taurino9.

La presentación de Lorca, aunque más breve, es de mayor interés para nosotros, y complementa las discusiones del tema taurino en su obra de Martínez Nadal y de Eutimio Martín10.

Dijo García Lorca hablando de toros la otra noche, que la única cosa seria que queda en el mundo es el toreo, único espectáculo vivo del mundo antiguo en donde se encuentran todas las esencias clásicas de los pueblos más artistas del mundo.

Dice y con razón; que en España el único sitio donde se encuentra verdadera disciplina y autoridad es en la plaza de toros, allí va el público en punto, y el mismo presidente no puede llegar tarde sin ser estrepitosamente silbado.

Toreo, sagrado ritmo de la matemática más pura, toreo disciplina y perfección. En él todo está medido hasta la angustia y la misma muerte.

«Torero. Héroe. Reloj. Héroe dentro de un tiempo medido, tiempo casi de compás musical. Héroe dentro de una estrecha regla de arte y de otra regla más estrecha aún de perdonar».

En la última prodigiosa generación taurina que ha dado España, a Ignacio Sánchez Mejías le corresponde el sitio de la fe.

Joselito fue inteligencia pura, sabiduría inmaculada. Belmonte, el iluminado, el hambriento desnudo de Triana, que cambia la alegría del sol por una verde y dramática luz de gas. Sánchez Mejías es la fe, la voluntad, el hombre, el héroe puro.

El extraordinario artista que fue actor y testigo de las faenas más agudas del drama español, termina con el estoque y se dirige a la literatura. En nuestros días escribe teatro.

De esta, su nueva fase, dice Lorca, su arte es valiente, poético y de imaginación, con una fragancia y gracia de estilo que delata su filiación andaluza. El teatro de Sánchez Mejías, como otros que traen valores nuevos y puros, se impone y triunfa de los Linares y Benaventes, héroes de la ramplona y Sancho Pancesca burguesía española.

«Así, pues -termina su introducción- yo con gran alegría le doy la alternativa en esta plaza de Nueva York. Ignacio, tienes la palabra. ¡Salud!».

La Prensa, 3 de marzo de 1930, pág. 4.